Francisco Toledo

Juchitán, Oaxaca
17 de julio de 1940

Breve descripción de su pasión por el arte y/o técnicas 

De singular personalidad, sus piezas no evocaban lo que se considera precisamente bello, sin embargo su inspiración era sin duda la naturaleza, en sus obras se aprecian insectos, reptiles, aves o personajes fantásticos.
Toledo trabajó la acuarela, el óleo, el gouache y el fresco, en la obra gráfica, la litografía, el grabado en punta seca, aguatinta, aguafuerte, barniz dulce y otros, el diseño de tapices, la cerámica y la escultura en piedra, madera y cera. 

Breve descripción de sus estudios/cursos/forma de aprendizaje

Su gusto por el dibujo comenzó desde pequeño, sin embargo, fue hasta la adolescencia cuando en la Ciudad de México tomó clases en el taller de grabado de la Escuela de Diseños y Artesanías, previamente realizó sus primeros grabados en el taller de Arturo García Bustos.
A sus diecinueve años, expuso sus obras en México y en Fort Worth (Texas).
Fue entre 1960 y 1965, cuando obtuvo una beca para estudiar en París donde trabajó en el taller de grabado de Stanley Hayter. Tres años después de estar en Europa presentó su primera muestra en una galería parisiense, este sería el inicio de sus exposiciones en distintas partes del mundo como Londres, Suiza, Alemania, Nueva York y muchas más.

Exposiciones destacadas 

Sus obras recorrieron el mundo en Oaxca, México, Tokio, Nueva York, Buenos Aires, Texas, París, Londres, Francia, España, Brasil, Venezuela, Colombia y una interminable lista.
Al maestro Toledo no sólo se le reconoce por el legado artístico sino también por sus aportes culturales en el estado de Oaxaca, su filantropía y su activismo político.

Frase del autor

“No soy muy dado a dar consejos, pienso que todos descubrimos en algún momento qué cosa es lo que tenemos que hacer, cómo debemos ser, estar en el mundo y cada quien escoge su camino, no podría decir a la gente este es el camino o no hay más ruta que la mía”.