Gráfica como primer inversión.

Una forma de iniciar tu colección de arte, consiste en la adquisición de obra gráfica. Las ventajas de estas inversiones radican en que el capital de inversión en obra gráfica es mucho menor que en obras realizadas bajo otras técnicas (óleo, acrílico, etc.). La justificación para los precios tan accesibles, es que se trata de obras reproducidas en serie; es decir, son piezas ORIGINALES realizadas, supervisadas y firmadas por el artista que se imprimen más de una vez. Por ejemplo, una serie puede constar de 100 piezas idénticas, cada una numerada y firmada: 1/100, 2/100, 3/100 y así sucesivamente...

A menudo nos topamos con los términos “óleo” y “grabado”, aunque la mayoría reconocemos que óleo se refiere al tipo de pigmento utilizado para una obra pictórica, el “grabado” puede llegar a confundirse como una “reproducción” que carece de originalidad. La obra gráfica se refiere a un conjunto de técnicas que incluyen: litografía, serigrafía, giclée, xilografía, entre otras.

Es importante conocer las diferentes técnicas de obra gráfica, ya que todas ellas presentan particularidades específicas. En general garantizan una excelente calidad, debido a que son supervisadas por el artista y en ocasiones son igualables a un óleo. Incluso la obra gráfica incrementa su plusvalía al igual que los óleos.

septiembre 24, 2020 — Alfredo Zárate